Crear escenas de iluminación sencillas

En esta entrada vamos a hablar de cómo crear escenas de iluminación de forma sencilla, sin necesidad de comprar otros aparatos, utilizar internet, ni enviar nuestra información a la nube.

¿Qué son y cómo funcionan las escenas de iluminación?

No es ni más ni menos que una combinación de luces concretas, con un nivel de intensidad y tonalidad específico para generar el ambiente que buscas. Idealmente, cuando se produce un evento las escenas de iluminación se adaptan a lo que hayas definido. Por ejemplo, a última hora de la noche las luces se atenúan para crear un ambiente más relajado.

Si tus bombillas están conectadas por WiFi puedes activar la escena, por ejemplo, dando una orden a tu altavoz inteligente, automatizando rutinas (en función de la hora, del tiempo, de otros eventos…) o controlándolas desde una app en tu móvil. No obstante, en esta entrada vamos a crear escenas de iluminación sin necesidad de internet.

Antes de empezar, cabe recordar que con los enchufes inalámbricos podíamos encender cada lámpara (o regleta) con un botón. También un conjunto de ellas con un botón ‘all on / all off’, por lo que es la opción mas económica si únicamente quieres controlar el encendido. Por otro lado, puedes utilizar los enchufes con temporizador para encender o apagar una lámpara en función de la hora.

Sin embargo, con ellos no puedes controlar la intensidad, ni la tonalidad de las bombillas.

Bombillas inteligentes con Zigbee

Existen bombillas inteligentes que en el propio casquillo incorporan el mecanismo de control, que habitualmente funciona por WiFi o Bluetooth, accionándolas a través de aplicaciones. También existen bombillas que funcionan con Zigbee, un protocolo de comunicación inalámbrico alternativo, sobre el que puedes encontrar más información si te interesa.

Lo que tienen todas ellas en común es, principalmente, que la señal que puedes enviar a la bombilla contiene más información que el encendido y apagado, lo que permite modificar la intensidad y la tonalidad (siempre que el modelo de la bombilla sea compatible). Además todas ellas pueden controlarse mediante un ‘hub’ que hará de intermediario para controlarlas a través de distintos dispositivos, como ya hemos comentado.

Lo que me gusta de las bombillas Zigbee es que para funcionar NO requieren necesariamente de conexión a internet, ni de un ‘hub‘. Esto lo simplifica todo, ya que no solo te permite utilizarlo en la casa del pueblo o de la playa donde no tienes internet, también evita saturar tu red local y mejorar su funcionamiento, y el envío de tu información a terceros. Además ahorrarás en el precio, si no necesitas comprarte el ‘hub’ intermediario. Por último, pero no menos importante, al controlarse mediante mandos e interruptores, pueden ser utilizadas por cualquier persona sin acceso a tus aplicaciones.

La desventaja es que, si no utilizas un ‘hub’, las opciones de personalización son más limitadas y no puedes manejar tantos elementos de forma independiente. Dicho lo anterior, nos valen para crear escenas de iluminación sencillas.

La escena de iluminación más simple

La versión más sencilla que puedes crear es una bombilla con un mando para controlarla. Aunque simple, puede ser efectiva para regular la intensidad de la luz del salón o el dormitorio, y conseguir un modo “ambiente”.

En este caso lo primero que vamos a necesitar es, lógicamente, la bombilla y el interruptor/mando. Hay muchas marcas y modelos para elegir en el mercado, pero en todo caso es importante que tengas en cuenta el tipo de bombilla que necesitas para que encaje en el casquillo de tu lámpara (GU10, E27…), y si quieres poder cambiar entre distintos colores (RGB) o tonalidades de luz blanca.

La instalación es sencilla, y suele consistir en enroscar la bombilla en el casquillo, y suministrarle corriente. El mando debe contener algún botón para emparejar ambos, pulsándolo durante unos segundos.

Varias bombillas, un mando

La configuración es similar a la escena anterior, con la diferencia de que tendremos que emparejar el mando con las distintas bombillas. Esto tiene sentido si por ejemplo tienes un par de lámparas junto a tu cabecero, o tienes varias lámparas en tu salón que quieras controlar de forma simultánea.

Únicamente debes tener en cuenta que las distintas bombillas y el controlador sean compatibles entre sí. Es importante que lo verifiques antes de comprarlas, pero si son todas del mismo fabricante aciertas seguro.

Varias bombillas, con funcionamiento alterno entre escenas

En el ejemplo anterior hemos sincronizado varias bombillas con un mismo mando, para que funcionen de forma simultánea. Lo que vamos a hacer ahora es que funcionen de forma alterna. Me explico. Imagínate que en tu dormitorio o tu salón tienes la lámpara principal de techo, y quieres que cuando utilices el interruptor de la pared ilumine con una intensidad normal. Por otro lado, tienes lamparitas o focos distribuidos por la estancia, y quieres que te proporcionen una luz tenue para relajarte o leer un rato antes de dormir. El mando te va a permitir cambiar entre el modo “normal” y el modo “ambiente” con solo pulsar un botón. Para ello sigue los siguientes pasos:

  1. Coloca las todas las bombillas en las respectivas lámparas.
  2. Sincroniza el mando con las bombillas de la lámpara A (techo) y configura la intensidad y tonalidad deseada. Apágala con el interruptor de pared correspondiente.
  3. Sincroniza el mando con las bombillas de la lámpara B (ambiente) y configura la intensidad y tonalidad deseada. Apágala con el mando que acabas de sincronizar, y ya está!

Podrás comprobar que si accionas el interruptor de pared se encenderá la luz principal de la estancia. En este punto, si pulsas el botón del mando, la luz principal lo interpretará como ‘off’ y se apagará, a la vez que las luces auxiliares lo interpretarán como ‘on’ y se encenderán. Si vuelves a pulsarlo sucederá lo contrario.

En mi caso he realizado este experimento con éxito muchas veces con este mando de Ikea.

Un mando, distintos elementos

Ahora vamos a partir de cualquiera de los escenarios anteriores, pero no solo vamos utilizar bombillas, también enchufes Zigbee. Funcionan exactamente igual que las bombillas, pero puedes controlar el encendido de cualquier aparato que vaya enchufado.

De esta forma tu modo “relajante” puede incluir luces tenues y un ambientador de esencias, o puedes crear un modo “cine” que apague las luces y encienda una tira led detrás de la televisión y los altavoces de tu home cinema.

En un futuro no muy lejano…

Es muy posible que en algún momento quieras crear automatizaciones más complejas adquiriendo un ‘hub’ Zigbee, o incluso des el siguiente paso e instales un sistema integral de domótica como Home Assistant. Si se da este caso, te interesa saber que vas a poder aprovechar todos estos dispositivos e integrarlos mediante zigbee2mqtt.

En cualquier caso debes saber que hay distintos fabricantes de bombillas y otros elementos Zigbee. A día de hoy no son universales y la compatibilidad entre ellos es limitada. Este es un factor importante a tener en cuenta, ya que va a limitar el radio de acción para ampliar tu ecosistema de domótica, sin tener que dejarte el sueldo por el camino.

Algunos fabricantes de bombillas Zigbee destacan por su calidad (como las Philips Hue) o por su precio (Lidl), aunque personalmente tengo preferencia por la serie Ikea TRÅDFRI porque tienen uno de los precios más bajos del mercado, son compatibles con muchas otras marcas, y los mandos tienen un diseño cuidado y minimalista.


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