En esta guía exploramos esta tecnología no tan conocida, y cómo integrar sensores Z-Wave en Home Assistant.
Índice
¿Qué es Z-Wave?
Z-Wave es un protocolo de comunicación inalámbrica (como WiFi, Zigbee, Bluetooth…) basado en RF, que opera una frecuencia diferente (868 MHz en Europa). Esto le ayuda a evitar interferencias y mejorar el alcance a través de paredes y pisos.
Este protocolo crea una red mallada, en la que cada dispositivo puede actuar como repetidor para ampliar su alcance. Asimismo, también necesita un coordinador que actúe como el centro de la red. Por otro lado, se trata de un protocolo que maneja datos a menor velocidad, pero a cambio tiene un mayor alcance.

Aunque en España no es el protocolo más popular, sí está ampliamente extendido en países como EEUU o Canadá (donde utiliza la frecuencia 908.4 MHz). Puedes aprender más sobre «la Alianza Z-Wave» en su página web.
¿Por qué estamos hablando de Z-Wave?
Como te decía, ni es un protocolo nuevo, ni es el más extendido en nuestra zona. Si estamos hablando hoy de él es por dos motivos:
- Recientemente, el equipo de Nabu Casa anunció la Home Assistant Connect ZWA-2, un dispositivo que permite integrar sensores Z-Wave en Home Assistant de una forma sencilla. El gran tamaño de su antena hace que tenga un mayor alcance, en comparación a otros adaptadores.

- Esta antena no solo soporta Z-Wave, también funciona con Z-Wave Long Range de forma simultánea. Este es un protocolo diferente (de tipo estrella, no mallada), con un alcance de hasta 1,5 km que puede soportar hasta 4.000 dispositivos.
Personalmente, no he experimentado antes con este protocolo, pero todo esto me sugiere una mezcla entre lo mejor de Zigbee y LoRa, con la facilidad de un dispositivo «plug and play» certificado por la gente de Home Assistant.
¿Para qué puedo usar Z-Wave?
Si bien lo anterior fue suficiente para despertar mi interés, he de decir que no me ha resultado tan sencillo encontrar dispositivos compatibles. Entre los fabricantes que utilizo habitualmente, solo Shelly tiene una gama de productos Z-Wave.
Alguno de los productos que me llamaron la atención fueron sus relés (como el Shelly Qubino Wave 1) o el sensor de movimiento Shelly Wave Motion. Además, me parece que tienen todo el sentido para los casos típicos de uso «a distancia».

Integración con Home Assistant
Como un ejemplo práctico vale más que mil explicaciones, vamos a ver cómo integrar sensores Z-Wave en Home Assistant. En concreto, voy a tratar de replicar el típico experimento para detectar cuando recibes cartas en el buzón, ¿será capaz?
- Como no podía ser de otra manera, la integración de la antena Home Assistant Connect ZWA-2 es muy sencilla. Basta con enroscar la antena a la base, conectar el cable USB-C a su base y el otro extremo a tu instancia de Home Assistant (el LED de la parte superior empezará a parpadear).
- Ahora ve Home Assistant, y accede a Configuración > Dispositivos y servicios para encontrar la notificación de que la antena ha sido descubierta. Pulsa en el botón de «Añadir» para iniciar el asistente de configuración.
- Si es tu primera red Z-Wave, pulsa en «Instalación recomendada». Tras unos instantes, te confirmará que se ha creado la configuración y podrás acceder al dispositivo. Dentro encontrarás un montón de entidades deshabilitadas que puedes activar para monitorizar la red, además de la posibilidad de controlar el LED de la antena y actualizar el firmware (algo que te recomiendo).
- Ahora vamos a añadir el sensor de movimiento (Shelly Wave Motion). Para ello basta con retirar el plástico que trae para que empiece a parpadear y entrar en modo vinculación. Ve a Configuración > Dispositivos y servicios > Añadir integración > Añadir un dispositivo Z-Wave, y vincúlalo escaneando el QR (desde tu dispositivo móvil) o haciendo una búsqueda en la red.
- Automáticamente, lo detectará y te dará la opción de usarlo con «Long Range» o con la «Red de Malla». En este caso, ya que queremos colocarlo en el buzón y nuestro sensor es compatible, usaremos la opción «Long Range».
- Hecho esto, quedará añadido como un dispositivo dentro de la integración Z-Wave, proporcionando como entidades la detección de movimiento y el sensor de luminosidad.

Poniéndolo a prueba
Por último, solo queda realizar la prueba de fuego… 5 pisos de diferencia entre la antena y el buzón… que no ha conseguido superar. Diría que funciona de forma fluida con 3 plantas de diferencia y, a partir de ahí, pierde la comunicación estable.
Sin embargo, en cuanto salí a la calle recuperó la conexión. De hecho, me puse a andar, crucé la calle, y seguía teniendo comunicación inmediata, incluso sin una línea de visión directa con la antena (ya que la deje encima de un mueble, pero no junto a una ventana).
Basándome en las pruebas, creo que la conclusión es clara. La barrera de materiales que supone atravesar múltiples plantas sigue siendo algo difícil para este protocolo, pero en el resto de pruebas responde de forma sólida.
Por tanto, me parece el ‘gadget’ perfecto si vives en una casa o una finca, y quieres tener controlada tanto tu casa como lo que la rodea. Ni el buzón, ni la caseta del perro o el cobertizo del jardín se van a resistir. Por contra, si vives en un piso alto y ya tienes montada una red estable con otro protocolo, probablemente no te vaya a aportar nada nuevo.

